En estos días en los que estamos siendo bombardeados por noticias sobre de lo cerca que está el desastre, en los que vemos como nuestros vecinos van cayendo, y como no paran de decir que estamos en la lista y que pronto nos tocará; donde hasta el "bloguero" mas reconocido ansía que nos parezcamos a Irlanda, ando yo pensando algo que puede sonar a locura, y es que, mira que si con todo este follón conseguimos arreglar algunas cosas que ahora parecen imposibles.
A ver, me explico. Me imagino que si esto avanza por el camino que parece y nuestro gobierno no toma medidas más enérgicas para transmitir seguridad y credibilidad sobre nuestra economía/sistema financiero/país, seguramente o nos intervendrán o no obligaran a hacer reformas a las que nuestro ejecutivo ni se le pueden pasar por la mente.
Y siguiendo con el razonamiento, llegados a ese punto, puede que nos obliguen, a realizar reformas o a realizar modificaciones en nuestro sistema que aún siendo deseables y solicitadas por muchos, ningún gobierno ha tenido los suficientes bemoles para ponerlas en practica.
Mira que si nos obligaran a dar marcha atrás, por la vía de la reducción de funcionarios, a uno de los mayores derroches de la historia, como son y han sido Las Autonomías. Pretender soñar con que desaparezcan, me parece temerario hasta para un sueño, pero al menos pegarle un tijeretazo de padre y muy señor mío, recortar sus funciones y volver a centralizar otra vez en la estructura del Estado tantas competencias transferidas, que en la practica han supuesto multiplicar n veces el mismo gasto.
Esto que digo no es tan descabellado, en Irlanda van a despedir a varias decenas de miles de funcionarios. Eso se llama cortar por lo sano.
Y ya puestos a soñar, mira que si nos obligaran a reformar de verdad nuestro mercado laboral, flexibilizandolo de verdad, o a eliminar a esos entes absurdos y sin representación real como son los sindicatos (eliminando sus subvenciones), o desaparecieran de verdad las cajas de ahorro y se convirtieran en bancos, o ....
Veamos las situaciones como una oportunidad y no como una amenaza, pero en España será difícil, por no decir imposible. ASES